jueves, febrero 02, 2006

BasketShit




Mierda de pensamiento, pienso,
y así un día, y otro y otro. Hasta que me decido:
reorganizo, entero, mi propio «cuartito de pensar».
Dejo sobre la mesa sólo lo necesario:
el libro, los apuntes,
un coche de plástico que es mi sacapuntas
(¡es que me gusta!)
un «boli», los lápices, los folios, la goma de borrar,
y en frente, debajo de los bafles, uno a la izquierda y otro a la derecha,
dos cestos para echar pensamientos
-los dos de mimbre rojo- que acabo de inventarme.

Mierd... de pensamiento, pienso,
clón: uno directo al cesto de pensamientos para lavar,
y ya casi sin tiempo:
crachs, otro que vuela al cesto de pensamientos para planchar.
Lo reconozco, alguno se me escapa,
y gracias a Dios que no son siux, porque estoy rodeada.

Pero lo voy a conseguir,
lo voy a conseguir de aquí a nada. Incluso desde el pasillo,
que es donde he «pintado» la línea de seis metros
(veinticinco) mañana seguro que no fallo: a la primera los encesto. Y es que,
en este juego, amor, no puedo permitirte: ni pasos ni ganchos ni rebotes
ni faltas personales.

Y tan contenta. A la mierd... los pensamientos-pensamientos,
¡por fin se hace la calma!
Hasta que... tanta calma empieza a parecerme sospechosa:
alguien (o tú, o yo) se ha saltado, sin más, la técnica y la táctica
y, oh shit!,
estoy pensando -directamente- en ti.

Lo bueno: pienso en ti.
Lo malo es que me he despistado y no recuerdo a qué cesto tenía que tirar,
así que te hago un gesto, ya sabes amor mío:
¡tiempo muerto!


indah

3 Comments:

Blogger Mar said...

:-)))

Eres genial, guajina.
Voy a buscarme yo otros dos cestitos de esos, problablemente siempre tenga lleno el de los malos pensamientos... jajajaa
y eso no es nada bueno, que conste, porque yo prefería tener lleno el de los buenos.

Recuerdo que este poema les encantó a Mario y a Martí.

:*******

2:39 p. m.

 
Anonymous felipe said...

demoledora imagen

4:53 p. m.

 
Blogger Joshua Naraim said...

¡Tiempo muerto!
...
Un instante para recuperar el aire, la respiración; para calmar los nervios, el ansia, el cansancio mental y el sinsentido; un momento para revisar la estrategia, la táctica y unir esfuerzos para encarar el juego.

Y pienso en ti, cadenciosamente, mi lentitud necesita de bloqueos, mi sabiduría maneja los espacios,
mi debilidad es la defensa y, a falta de rebote, mi especialidad es el 6,25.

Pero quizá mi mejor virtud en este juego es ser una de las canastas en la que caen tus papeles.

12:05 a. m.

 

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