lunes, agosto 01, 2005

Eso mismo quiero...

Pues sí, pues sí, pues sí. Eso mismo quiero: ¡qué sintáis lástima de mi dedo índice de la mano izquierda! El pobre. Ha sufrido un accidente. Sí. El típico accidente idiota (menos que la dueña del dedo). Ajá. Fatal. Me duele una barbaridad. Es más, creo que he perdido parte de mí –bastante- y eso me molesta aún más que teclear sólo con la mano derecha. Hemos (dedo y yo) perdido sangre. Bueno no estaba como para medir la cantidad, pero visto que no había forma de que dejara de sangrar (¡¡cuchillo malvado!!) se tomaron medidas drásticas y hemos tenido que ir a Urgencias. Un horror. Un horror horroroso, porque la verdad es que uno no va a Urgencias por gusto. Claro que no. Cómo será la cosa que yo no estaba nada segura de qué porras pintaba allí; avergonzada estaba, y eso que casi ni sentía la yema de mi pobrín dedo, porque, claro, había que presionar para que no sangrara, jo, vaya color morado que tenía ya. Bueno, pues es lo típico del mes de agosto. Dos chicas en la zona de “recibir” y una ni idea tenía de nada, así que la otra atendía su ventanilla al tiempo que le ayudaba a solucionar los problemas de la suya, es decir que nos retrasamos un poco. Y yo, «bueno, es que me da un poco de apuro (cuando preguntó que me pasaba) yo no quisiera molestar a un médico, pero... », y en esto que me tuvieron que poner otra gasa porque la que tenía (al aflojar la presión -por aquello de ponerme tan 'fina'- :) se puso, puff, empapá... así que no tuve que seguir diciéndole que me sentía fatal por acudir a Urgencias porque me había «rebanado» un dedo con un maldito cuchillo, uno de ésos de los que alguien dice: "ojito con ese cuchillo porque corta...una barbaridad", y yo... pues no lo recordé. No se me va a olvidar más, eso seguro. Nos mandaron a la zona de Trauma. ¿A Trauma? pero si sólo tengo un corte (y zas, otra gasa). Bueno, pues a Trauma.
Y yo viendo entrar gente en silla de ruedas: una chica que debía haber tenido un accidente, pobre tenía mal aspecto, debía dolerle bastante el codo y una de las rodillas. Tres chicos él, ella, ella, que, por su aspecto al salir de la consulta, supongo que habían sufrido un “alcance” conduciendo.

Más los que fueron llegando después. Entre ellos una señora que se había caído. No era lo más importante, creo: por la forma de mirarme, sonreírme y responder a mi sonrisa, me temo que aquello no era lo peor que le ocurría. ¿Habéis leído «Desmemoria», de Julia Uceda? Es un poema que dedica: 'A Lelia, que volverá'. Tengo que citar de memoria, sólo un cachín- igual no es del todo correcto, pero lo he leído tantas veces, que, quizá por eso, la señora que se había caído me hizo pensar en Lelia:

«Y corre tras eso que tal vez sea ella
y pueda vestirla, definirla
en un tiempo, en un rostro, en un recuerdo.

Mas se pierde de nuevo en desmemoria, en cosas que la palpan
en rumores de acá o allá que la arrojan de nuevo
a la mudez letal de las palabras.»

(Tremendo poema. Tremendo).

Y yo cada vez más avergonzada de quitarle su tiempo a los médicos por un corte sin mucha importancia en un dedo. Podría alargarme, pero me canso de escribir con una mano solamente. (Aviso que si alguien que esté leyendo se marea, por favor: *no siga*). Tras un buen rato esperando, me llamaron, y entré, claro, advirtiendo que en realidad no era nada, y que, bueno, todo eso que he dicho antes, que me sentía fatal por estar allí quitándoles su tiempo... Me mandaron callar :) , pero, eso sí, amablemente. Y me hicieron ir al fondo de la sala, donde –imagino- curan y todo lo demás. Total, me desenroscaron el improvisado vendaje, y madre mía, peasho corte :) En fin, túmbate ¿Alérgica a la anestesia o a algo? No mires, te va a doler un poquito. ¿Poquito? ¡Y lo llaman anestesia! ¡Santo cielo! Y luego, me cosieron mi pobre dedito. Tres puntos, tres :) y si los del "alcance" salían con una especie de "dedil en el cuello" yo salí con una gasa y dos -dos- dediles también de gasa en mi dedo. Y una orden que es lo que peor llevo: nada, pero nada, nada, nada, de mojarte el dedo en diez días. Y mañana la antitetánica. Jobar con el cuchillo. O con el melón... Si tuviera una cámara, que no tengo, os haría una foto de «mis tres puntos»... parece que mi dedito tuviese un tatuaje pero 'peludo'.

¡Jolines! ¡Pues claro que me duele! Pero es soportable

(O yo, como dice mi madre, muy dura y poco quejica). Va a ser eso. Fijo :))

4 Comments:

Blogger Joshua Naraim said...

Pronto te tocará presumir de una cicatriz más, de tener un dedito original y singular, y de unas cuantas historias que contar: "El cuchillo malvado" y "Trauma: zona cero".
Ahora toca sufrir los desastres de la torpeza o de la diligencia de tener los cuchillos bien afilados.
Hasta el posible que tu poesía cojee un poco el próximo mes.
Recuerdo un día que me dolía la cabeza y me lamentaba de ello, cerca había un señor mayor que debía estar harto de que me quejara de semejante tontería y me pregunto amable:
-¿Le duele la cabeza?
-Si -respondí.
-¿Y sabe por qué? -inquirío nuevamente.
-Pues realmente no, algo me debió sentar mal.
-Pues, muchacho, en realidad te duele tanto, única y simplemente por que es tuya...
En fin, Indah amiga, siento tu incidente, no tanto como tú, porque el pobre dedín es tuyo, pero como ya no tiene vuelta atrás que se te cure prontito y bien.
Un abrazo desde Freelandia

11:39 p. m.

 
Blogger Carz said...

Querida indah ¡ay qué dolor de tan sólo imaginárteme… es que yo pasé en mi tierna infancia por algo parecido, sólo que fue en el corazón de mi mano derecha y como estaba aprendiendo a escribir por aquel entonces, pues me sirvió para aprender también con la izquierda…. aunque ya se me ha olvidado por falta de práctica.

Bueno, ya sabes el dicho «los melones los carga el diablo, y los abren l@s descuidad@s». Espero que te mejores pronto y si te dieron tres puntos, una de dos: o era una urgencia o una venganza (de los médicos, claro).

Un abrazo,
Carz

3:07 a. m.

 
Blogger UMA said...

Guapa! espero que te mejores de eso, yo soy de las que se "marean"cuando dicen sangre, pero buè,seguì leyendo, tres puntos en un dedo!!mamma mìa! Quiero que estès bien, y sigas-aunque tardando un poquito màs- deleitando con tus poemas;) cuidate.Un besazo.

3:52 a. m.

 
Blogger indah said...

Gracias. Gracias. Gracias :)

A ti, uma, por ser tan valiente y llegar hasta el final.

A ti, Joshua, porque, lo que me has contado que te dijo el señor mayor, me ha hecho pensar mucho. Seguramente no lo olvidaré :)

A ti, Carz, por ser capaz de sufrir sólo imaginándome. Pobrín, el corazón de tu mano derecha. Y ahora la bronca: mal, no debiste dejar de escribir con las dos manos. Es una gran ventaja. Sí señor.

A los tres: mi gratitud por vuestra preocupación :)

4:19 p. m.

 

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