sábado, julio 30, 2005

En mí arden los pájaros



No importa irse. Irse vale quizá como quedarse. Quizá más.
J. R. Jiménez.


DEFINICIÓN Y SUSTANCIA

Todo se olvida, dices.

Y el verano, pienso, llegará, como siempre.
Y el otoño:
simplicidad perfecta de lo esperado.



EXPULSADA DE LA MEMORIA

No te escucho:
oigo cómo crecen mis uñas,
cómo el miedo se ha hecho dueño del barrio,
de la ciudad.

Cómo se acercan tus pasos.

O se alejan.


DE LA CALLE CÉNTRICA DE TU POESÍA

Vuelves. Crees que todo puedes conjurarlo.
Como antes.
Que aún juegas a plantarle batalla a tu abecedario de soldaditos de plomo.

Nadie está solo cuando a nadie espera, pienso.



EN ESAS TARDES CANSINAS

Limosneas mi tiempo. Espera, dices.

(Sí, aún lo recuerdo: tus dedos encalaban
la línea del horizonte de mis párpados;
avaro, el mediodía se enrocaba en las flores del almendro.
Pasó la lluvia. Y te amé).

No preguntes: se extravió el futuro.



LA LUZ INSINÚA LOS GESTOS

Por eso siempre vuelve, dices.

«No importa irse. Irse vale quizá como quedarse. Quizá más»
-pienso-.

Insinúa esa luz que no se extinguirá nunca.
Quizá hablas de aquella que asomaba tus ojos
al borde de los míos, y acallaba instantes
y derrumbaba límites.
Olvidas que cada singladura reclama sus olas,
sus espumas.
Creo.


DONDE GRITO TU NOMBRE

si redescubro espliegos
y lagartos dormitando a la sombra de las espadañas
-o transparencias de sol entre las buganvillas-
y hallo tu comienzo, atempero mi pulso.
Busco un despertar súbito, silencioso, certero como un disparo
y asciendo desde la oscuridad a la luz
camuflada en la mísera condena perpetua del día
(antes de que la palabra me mate poco a poco:
cuando le apetezca).

Si me ha de encontrar la muerte,
al menos
que se tome el trabajo de buscarme entre lo pájaros que arden en mí
o en el impronunciable magma de sílabas
que hoy urge y golpea -fuego que no se apaga- mi garganta, mis labios.



indah

4 Comments:

Blogger UMA said...

Serà que los hombres son tan predecibles, serà que seremos ilusas romànticas, serà que el amor deja marcas, serà que una espera... màs alla de la espera, serà que no importa siquiera la espera, serà, siempre serà...te leo con mucha admiraciòn, Indah. Irse no vale igual que quedarse, a menos que uno no deje irse, o no se vaya,o èl no se vaya,o no pastemos en otros campos, o uno no deguste el sabor de la espera, o uno no roce el lìmite-siempre- de "el amor que es dolor", tambièn, y por què no, serà, serà. Es tan simple y tan simple, a veces, que nos enmarañamos.

1:14 p. m.

 
Blogger indah said...

Predecible. Seguramente somos predecibles, ¿no te parece? Al menos en general, de no ser así, y si a un determinado estímulo la mayoría de nosotros no respondieramos de la misma forma, no sé si hubieran adelantado tanto la humanidad. Sí, en realidad lo somos. Sin embargo no tengo yo la sensación de ser menos predecible que un hombre, quizá lo que ocurre es que, efectivamente, ellos son más nobles. No porque sean más virtuoso, no no. Yo tengo mi propia hipótesis que se basa en cuánto le ha costado, y le sigue costando, a la mujer demostrar que somos iguales, y por lo tanto, tiene los mismos derechos que los hombres. Esa lucha que a veces a sido en campo abierto, otras... las más, y seguramente desde tiempo inmemorial, ha necesitado de atajos que nos han enseñado a ocultar nuestros pensamientos, a ocultar muy bien que somos igual de predecibles que ellos. Claro que es una pura, pura hipóteis que puede estar equivocada de principio a fin.

Gracias por leer y decir, né :)))

Por cierto ¡que se me olvida!, cuánto me hizo sonreír tu "né" de hace unos días :) traté de imaginar si sonaba como: sabè tenè vos, etc.. No creo que lo consiguiera (imaginarlo bien), pero fue muy divertido :))

2:11 p. m.

 
Blogger UMA said...

Mi hipòtesis es que las mujeres somos menos predecibles, y hasta hice una ardua investigaciòn este mismo fin de semana;)Pero, lo de la nobleza...se verà, prometo pensar en tu hipotesis, Nè!;))
Che, que no todos nos comemos las "eses", voss tenèss que saberlo!Un abrazo!El nè suena nè.

7:52 p. m.

 
Blogger indah said...

Vale, acepto tu ardua investigación.

¿Sabés? No me extenderé, el motivo es que me duele un poquín el dedo, pero ahora mismo, mismo... hmmm... Puff. Bueno, el "sana sana..." siempre ha hecho milagros ¿o no? Y los mimos. Sí. Especialmente los mismos :)) Me voy a dormir. Estoy -me acabo de dar cuenta- bastante cansada. Bueno, sólo un poco-. Pero dormir, si puedo, me vendrá bien. Seguro, y mañana amanecerá un nuevo día :)
Espero que me disculpes si ves algún error, siempre respondo y escribo en la plantilla, no tengo remedio :))

11:08 p. m.

 

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