martes, julio 26, 2005

Asturias




©Eduardo Mencos

Asturias
(Simbiosis)



(Posó Su mano Dios y fueron rías.
Posó Su corazón... y fue silencio de acantilado verde y mar bravío).


Callarme para oír lo que no dices: ése es mi paraíso.
El sueño más hermoso de Dios. Un jeroglífico,
nostalgias dibujadas en la arena;
tus ausencias borradas por la espuma.


Mi patria es el silencio gris natural-brillante de mi tierra.
Y como ella, soy ésa que no vive en los recuerdos;
ni en el místico azul de la bahía;
ni en la vela que se mece sobre el agua,
ni en las junqueras oscuras de la orilla.


Soy del pasado, ayer que fuera hoy
-que aún era un quizá o un por supuesto-,
del futuro el pretérito perfecto,
y del hoy, fina lluvia que afila los helechos
y el hilo de la urdimbre y de la trama.


Soy aquella que ni vive en la luz ni noche habita,
mas como las magnolias confío en el azar
(fruto de la experiencia de la rama)
y en la certeza que atraviesa la apariencia.


El círculo se cierra, o se aproxima.
El agua va soñando o discurriendo.
Yo sueño con su sueño milenario:
con el intenso gozo de «saberse» acantilado verde y mar bravío,
sin olvidar jamás el pacto que su luz hizo a mis ojos.

Amanece. Recompongo el fervor:
se aleja el eco de vagabundos líquenes y estrellas,
y con mis cinco sentidos contando los silencios me ensimismo,
me callo,
para poder oír -mejor- lo que no dices.

Así es mi tierra. Ese es mi paraíso.


indah

2 Comments:

Blogger Carz said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

7:19 a. m.

 
Blogger Mar said...

Así es tu tierra... y como ella te imagino. Maravillosa.

:****

Me dejas sin palabras, siempre, cachis la Mar.

5:08 p. m.

 

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