sábado, septiembre 16, 2006

Para uno de mis estimados Anónimos.

Hmmm.... Ahora tendrás que cumplir tu promesa, ¿ein?

Venga, dos enlaces. Es un web muy serio: Kriptopolis, y nada sospechoso. Desde el primero (primer enlace, el que está en el título), el del LSSI, creo que se puede acceder al borrador del 'Proyecto de Ley' en formato pdf.

No creas que estoy contenta. No lo estoy. No soporto que nadie atente contra mi libertad, sean cuales sean las siglas tras las que se oculten quienes traten de cohartarla.

El segundo enlace que apunta a Andalucía Libre es para... en fin. Ahora sabemos de una, ¿cuántas otras hay?

Y si alguien piensa que esto no va con él, se equivoca. Sí, se equivoca. Hay que ponerse en movimiento, señores, o, ciertamente que recuperaremos la memoria histórica. La de ellos, claro. Porque me imagino que cada cual tiene la suya, y nadie tiene derecho a hacernos un lavado de cerebro si no es la que les conviene. (Sí, ellos. Ellos). Son como los de "V". Por Dios, qué miedo, ese don José Blanco clamando: " Y si no, que se callen. Que se callen".

Y una mierda.

(Ya le vale).


El gobierno socialista afila las garras a la LSSI
http://www.kriptopolis.org/node/2895

¿Dónde están "Los Burrales"?
http://www.kriptopolis.org/node/2894
Link

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

:)

Si.. he leido mucho por ahi..
Y en fin.., a mi tampoco me hace gracia. Y no te calles, que hablando (o escribiendo) estas mas guapa :))).

Cuando quieras vamos creando la resistencia civica... :)

De todas maneras, te dejo algo sobre la libertad... que es una palabra bajo la que a veces se esconde lo contrario.

"Soy libre... puedo elegir el banco que me exprima; la cadena de televisión que me embrutezca; la petrolera que me esquilme; la comida que me envenene; la red de telefonía que me time; el informador que me desinforme y la opción política que me desilusione"
Forges.

Un saludin.

10:55 a. m.

 
Blogger indah said...

Veo que eres persona de palabra :)
Gracias, pero mucho me temo que vamos a tener pocos apoyos. No pensaba que nuestra sociedad estuviera tan catatónica. Pero lo está. La prueba son las palabras de Forges. Bueno, habrá perdido sus sueños. Es lo que pasa cuando uno crece, y cree que ya sabe de todo.

Cuando yo sea mayor, mayor, mayor, no sé qué querré ser, pero, ojalá el objetivo esté situado en el polo opuesto en el que, me parece, estaba él cuando describió su cansancio, o su rendición ante lo que ya no estaba dispuesto a cambiar.

No hay que rendirse nunca. Si lo haces, ésa, únicamente ésa, será la libertad que te permitaS tener. Yo misma, que lucho a diario para no perder mis sueños (en fin, está feo hablar de uno mismo) he de hacer un esfuerzo en este momento para no mandar todo a... sí, ahí. Y es que, de pronto, me he sentido muy cansada, y muy incapaz, y muy sola, frente al Goliat que nos toca padecer. ¿Dónde están los chicos de la generación de los sesenta?

12:56 p. m.

 
Blogger Simplemente Olimpia. said...

Indah; me sumo a tu reivindicación de reclamar ese "pataleo" del que fuimos poseedores. La comodidad siempre aboga por el inmovilismo.
Sin hacer apología alguna, me uno a ese inconformismo de "dejarnos" hacer. Nos sentimos libres por que pensamos que elegimos...que somos nosotros quienes decidimos cuando y donde, siendo incierto. La libertad no radica en elegir, sino es saber y conocer donde estan las opciones. Y ser consciente del por que lo hacemos y para que...si hemos de buscar razones, claro, a veces no son precisas.
Por cierto, sino hablamos de nosotros mismos, de nuestra opinión frente a los hechos, qué haremos? relatar palabras de otros?:) me niego! quizás las mias no son perfectas, pero son las que deseo expresar, las de otros, que escriban ellos.
Mi beso, inconformista siempre, jajaja
Olimpia.

2:20 p. m.

 
Blogger Joshua Naraim said...

...¿Dónde están los chicos de la generación de los sesenta?

Un buen número, quizá los más idealistas y entrañables, se quedaron en el camino y sus sueños se quedaron con ellos en la cuneta; unos pocos aún sobreviven con la mirada perdida y la mente rota.
Los más astutos y más númerosos, algunos lideres de pana y puño, han trasmutado sus ideas convirtiéndose en tiburones de las finanzas, en yuppis, en aristocratas neo-com, en practicos especuladores o respetables corruptos.
El resto, los pocos que quedan con el sentido trasnochado y la conciencia tranquila, deambulan como fantasmas extrañados en un mundo que no les pertenece y al que no quieren pertenecer por que, al fin y al cabo, perdieron su guerra, su juventud, su ilusión y sus sueños.

9:38 p. m.

 
Blogger indah said...

Hola Olimpia. Bueno, tacita a tacita... lo importante es que nos vayamos sumando y no restando. ¿Verdad?

Hmmm, si no hablamos de nosotros mismos, no necesariamente hemos de usar palabras de otros. No, hemos de usar las nuestras porque son las que nos permiten explicar cómo entendemos lo que nos rodea. Tal como yo lo entiendo, no es lo mismo hablar de que desde nosotros.

Gracias por tu opinión, ne.

8:53 a. m.

 
Blogger indah said...

Cachis, Joshua, te echaba de menos :)

Buena respuesta a una pregunta poco pensada y peor expresada. Sí, tienes razón. En pocos habrá sobrevivido el espíritu. Y tampoco fue bueno todo. Sé que no es fácil oponerse a la fuerza de la riada que te empuja en la misma dirección que al resto. Sé que hay muchos momentos en los te tienta el dejarte llevar: acomodarte y ya está. Pero, por suerte, en esos momentos, casi siempre hay alguien que te obliga a sacar la cabeza y a seguir: la respuesta me la has dado en tu libretilla. En realidad, lo que yo me pregunto es: ¿qué nos está pasando? ¿Qué le está pasando a Europa? ¿Cómo podemos traicionar nuestras raíces, y vender(vendernos) por un maldito plato de lentejas nuestra progenitura? ¿Por qué miramos hacia otra parte como si no fuera con nosotros?

Cuánto esfuerzo de generaciones anteriores para nada, qué limitada nuestra visión, y qué poco nos importan los que vengan: allá se las ventilen como puedan.

Quizá son pocos los que sobreviven, Joshua, quizá la mayoría se ha dejado llevar por la corriente, pero ya quisiera yo que las generación posteriores fueran recordada por los que –espero– no deban maldecirnos por no haber sabido, o querido, rebelarnos, o por haberlos condenado a vivir como nosotros jamás hubiéramos deseado hacerlo.

Mi madre tiene razón: no debería ser tan tajante. Pero yo, en estos temas, no puedo evitarlo (tampoco quiero :)

Me alegra ver que estás bien (y en plena forma :)

9:40 a. m.

 

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