miércoles, febrero 15, 2006

~WRL1006.tmp (Te digo no)





Te digo no, y se me escapa el alma en cada sí que no pronuncio;
un suspiro naufraga en la penumbra de ti que hay en mi piel ausente.
Mis manos lo salvan, lo mecen, lo cobijan, lo serenan,
mientras el corazón se rinde reverente ante el misterio
de un pensamiento aún no nacido,
de un pensamiento aún no pronunciado.

Te digo no al son que rompe silencio y soledades, metálico y profundo,
de las campanas anunciando la Misa matutina:
aturden con su voz -bronce fundido- la luz por estrenar de la mañana
que habrá de ser testigo, si Dios no lo remedia,
de un día más sin ti,
de un día más conmigo.

Te digo no, y duermo, sueño, el tiempo que me sobra:
un tiempo gris y frío,
o lo dedico a contemplar el árbol que se asoma a mi ventana,
exultante de vida, hundiendo sus raíces en la tierra;
y lo envidio.
Él no sabe de ausencias ni de penas
ni puede recordar el imperceptible temblor
-adagio sostenido por la sutil unidad que nos separa-
de la mano hendiendo en su serse de árbol centenario,
o en su serse corteza, un adiós.
Te digo no. Sin prisa. Inmarcesible.
Ajena al desaliento, al angustioso grito de sus hojas
-clama libertad-
y al brillo sepulcral de las estrellas.

Te digo no, porque quizá desee decir sí, o desee morir,
en cada uno de los síes, que sólo en mi silencio, te pronuncio.


indah

1 Comments:

Blogger Mar said...

¡Qué gracia me ha hecho ver que los has puesto con el título original del archivo perdido!!!

Es magnífico, Indah, qué gusto poder seguir leyéndote.

:***

10:31 p. m.

 

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