miércoles, octubre 10, 2007

«mirando geranios en ventanas que no habían» (1)


-----------------------------------«mirando geranios en ventanas que no habían»
----------------------------------------------------------Mario Marqués


Se sorprende el furtivo al escuchar: mientes.
Quizá porque se lo dice la chica que cruzó hacia la lluvia
(naufragio era su voz, y te llamaba),
cuando la noche olía a derrota,
retornaban de nuevo las cigüeñas
y los aleros se cubrían de nieve blanca y gris;
la que recuerda que no había lanzado
-todavía- una moneda a la Fontana di Trevi
y no le dolía el dolor,
ni el amor
ni las rodillas de rezar en Saint Sulpice,
ni en remolinos sobre cualquier espejo
imaginaba un desayuno con diamantes,
porque aún buscaba geranios en ventanas que no habían,
y no quería, como quiere hoy,
volver a aquello que vale poco o nada: volver
(¡qué difícil oficio el de ser luz!).
Volver. Con la tarde deshecha a la espalda
y los cabellos teñidos de vientos azul Sena,
a su niñez de azúcar y de nueces.




indah


PD
Revisado.

4 Comments:

Blogger Carz said...

Los geranios ensombrecen los delirios,
con su tronco truncado tantas veces.
Un silencio en el tiempo,
sólo un recuerdo
(menos loco que loco sin dobleces)
amarillo tifón hasta el naufragio
de piratas princesas y corceles
sin bridas ni espuelas ni corsarios.

Relucen hilados los sudarios
de los que Epícteto quiso ser tan sólo púrpura
(el hilo que define a su contrario)
en el sin fin sin llanto sin cadenas
que unen del fondo hasta el casco.

Pecios de roble, sin cintura,
en un estrecho mar del fuego
donde el fuego fue fuego por ventura.

Sí, si me escuchas, suena a trigo
donde espiga el tiempo y sus secuaces.



PD.- Cierro bares orlados de penumbra.

4:53 a. m.

 
Blogger Joshua Naraim said...

(naufragio era su voz, y te llamaba)...

(¡qué difícil oficio el de ser luz!).

Desde el silencio y la oscuridad, un abrazo.
Joshua Naraim

1:23 p. m.

 
Blogger indah said...

"amarillo tifón hasta el naufragio
de piratas princesas y corceles
sin bridas ni espuelas ni corsarios.

Relucen hilados los sudarios
de los que Epícteto quiso ser tan sólo púrpura
(el hilo que define a su contrario)"

Gracias. Es precioso.

indah

10:52 p. m.

 
Blogger indah said...

"Desde el silencio y la oscuridad, un abrazo."
Joshua Naraim

Lo acepto, pero el próximo lo quiero luminoso, ¿vale? Yo sé que tú nunca estás en la oscuridad. Déjala para otros.

Gracias, Joshua.

indah

10:55 p. m.

 

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