viernes, septiembre 28, 2007

Realidad Cuántica # 2:


Realidad Cuántica # 2: La interpretación de Copenhague, parte 2.

La realidad es creada por el acto de observar

Algo así como decir que las cosas existen sólo cuando son observadas (recordemos las metáforas de la luna: ¿existe si nadie la observa? Y de la rama que cae en el bosque, ¿existe si nadie la oye caer?)

Es así que la interpretación de la escuela de Copenhague consiste en dos partes:

1. No existe la realidad en ausencia de observación.

2. La observación crea la realidad.


Realidad cuántica # 7:

La conciencia crea la realidad.

Los partidarios de este modelo, dicen que solamente algo dotado de conciencia tiene el privilegio de crear la realidad. El único observador que cuenta es el observador consciente:

Tú, hoy, has creado mi tormenta. La interior y la exterior; y no sé cuál es más intensa.

Por Dios, deja ya de observarme. No me observes. No. No. No. No lo hagas.

Pero llámame cuando haya tormenta. Llámame.

indah

PD
El llámame es mío, y quizá algo más, el resto es... leer. Leer lo que otros han escrito para alejar lo que asusta.






15 Comments:

Blogger Carz said...

Admito las hipótesis de trabajo de que la consciencia crea la realidad, lo que cuestiono es que sea un privilegio tal creación: asumamos que es una realidad cuántica no numerable a la que asignamos de forma arbitraria el irracional "e". De forma arbitraria pero intencionada, por aquello de que la esperanza no empieza por pi.

Y estoy seguro de que cuando presienta que estás inmersa en una tormenta te llamará.

Un abrazo.

1:41 a. m.

 
Blogger Joshua Naraim said...

Probablemente haya tantas realidades como observadores y tantas conciencias como sujetos, pero todas conviven, aún en la ignoracia.

La relatividad y la realidad cuántica también son aplicables a las tormentas, pero, en todo caso, los sabios de mi pueblo, no necesitan conocer las teorías físicas, para saber que las tormentas pasan y la vida sigue.

Un abrazo a modo de pequeño detalle.

Con añoranza me acompaña tu voz.

Joshua Naraim

7:52 p. m.

 
Blogger indah said...

Dice mi madre que, con el tiempo, los miedos, los pequeños miedos, dan paso a los de nuestro tamaño. Le he dicho que no tiene razón, ya ha pasaso el tiempo y mis miedos son más grandes que yo.

¿Sabes?, iba a decir que quisiera estar segura: segura de que me llamara si presiente que hay tormenta, e iba a decir: pero... ¿y si no lo presiente?

Qué tontería. El problema está en el tiempo verbal. Y el tiempo verbal no depende del otro, sino de nosotros (de mí en este caso).

Gracias, Carz.

indah

12:03 a. m.

 
Blogger indah said...

Tienen razón los sabios de tu pueblo, las tormentas pasan y, supongo que también lo saben, por muchas nubes que veamos, o que nos amenacen, trás a ellas, siempre está el sol.

Los abrazos no son -nunca- un pequeño detalle. Te lo agradezco mucho, no sabes cuánta falta me hacía.

Mi padre diría que puesto que tengo(nía) la malísima costumbre de no olvidar, debería recordárselo a mis amigos (por si ellos no tenían mi malísima costumbre)

Me decía esta tarde un amigo, que este "Realidad Cuántica #2", le gustaba mucho porque mostraba mi desnudez (o que me desnudaba ante el posible lector). No sé, igual es así. Escribí hace tiempo algo tan.. puff ¿cursi? pues no sé, que le 'apodé' "Poética". Seguramente tengo razón y es una jartá de cursi, pero en nada, poema o relato que haya escrito, me muestro más vulnerable, más desnuda, más yo. Ambos, Carz y tú, por tanto como me soportáis, y por vuestro afecto tan gratuito siempre, y seguramente porque me cuesta mucho mostrarlo (por lo cursi) os mereceríais.., no, desde luego que no. Iba a decir una tontería.

Tú sabes que te deseo lo mejor. No, te deseo todo aquello que te haga feliz.

Gracias Joshua. Gracias por tu calidez: empieza a hacer frío.

indah

12:24 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Me pregunto, os pregunto ¿existe la realidad?

Parece cierto que el inventor de nuestro organismo lo hizo pensando en nuestra supervivencia, lo cual podemos afirmar sin temor a equivocarnos, ya que, por poner un ejemplo, nos dotó de la facultad de almacenar en forma de grasa la alimentación sobrante, en vez de pensar un sistema que la eliminase. Lo hizo con la intención, al igual que hace el oso cuando iverna, de sobrevivir, consumiendo la grasa almacenada, en casos de carencia de alimentos.

Igualmente nos dotó, con esa misma idea de sobrevivir, de un sistema inmunológico, que se activa en el momento que detecta que una bacteria, virus o cuerpo extraño penetra en nuestro organismo.

Está científicamente demostrado que nuestro sistema destruye más del 90 % de las tumoraciones que se forman en nuestro cuerpo.

Si todo lo anteriormente dicho, hoy en día nadie pone en duda, es lógico pensar que a nivel mental o síquico ocurre igual. Es decir estamos dotados de un sistema que asegura nuestra supervivencia y nos defiende de los peligros síquicos que nos acechan.

¿Que órgano es el encargado de todos los sistemas que defienden nuestra integridad? parece clara la respuesta ¡El Cerebro!

Hoy algunos científicos creen que a nivel mental pasa algo similar a lo descrito para el sistema inmunológico. Es decir si el cerebro detecta una realidad que nos es hostil automáticamente nos defiende creando otra que nos es más favorable y que nosotros ¡nos creemos! y aseguramos ser la cierta.

Así ocurre que tu realidad, la que tu observas, es diferente a la mía, aquella que yo veo. Incluso nuestras observaciones, realidades, son diferentes cuando presenciamos un mismo hecho que se produce simultáneamente ante nuestra vista.

De ahí nace el dicho "Nada es verdad ni mentira depende del color del cristal con que se mira", lo que llevado al extremo supone que no existe ni lo uno ni lo otro. Para afirmar que una observación es cierta o falsa es necesario que sea afirmada o negada por la mayoría de observadores. La ciencia exige que para que un hecho observado en la naturaleza sea científicamente admitido como valido, debe verificarse en los laboratorios y reproduzca lo observado en más del 90% de las pruebas realizadas.

Es decir algo es cierto cuando responde a una Ley, expresada por una expresión matemática que se cumple siempre. Así la formulación de la Ley de gravitación universal definida por Newton, basada en que la Fuerza = a la masa por la aceleración, para los cuerpos se cumple siempre. Es por tanto verdadera.

Después se demostró que las partículas atómicas o las que componen la luz, protón, neutrón, electrón o fotón, no responden a dicha Ley.

Concluyendo, para no hacer extenso el tema, si la realidad que yo observo es diferente a la tuya y esa realidad, la mía, es mediatizada por mi cerebro al estimarla como un peligro a mi integridad y crea otra realidad que me es favorable ¿en que base nos apoyamos para afirmar que la realidad existe? ¿existe en realidad? o ¿en realidad es un invento? nuestro invento.

En otro momento hablare del miedo ¿autodefensa? o ¿peligro que acecha en el silencio de la noche?

En definitiva, la vida ¿Sueño o realidad?

A lo mejor o peor ¿quien sabe? sea más cierto, es decir este más cerca la verdad aquello que decía Juan de la Cruz

"Vivo sin vivir en mi
y de tal manera espero,
que muero porque no muero"

Un beso y una flor. Manuel

1:49 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

LA REALIDAD II

Todo pasa y todo queda
¿Será cierto? es verdad que pasa el tiempo y al pasar se convierte en pasado y el pasado queda, pero ¿donde queda?.

A nivel individual, personal, lo pasado queda escrito en nuestra memoria, pero ¡otro pero! no tengo arreglo, nuestra memoria no guarda todo lo que nos ocurre, aunque es posible que todo lo recoja, para el caso es igual, pues solo recupera un pequeño porcentaje del pasado ¿cual? aquel que nosotros, nuestro cerebro marcó como recordable. Lo que si se puede afirmar es que lo que no se recupera, lo olvidado, es como sino hubiese existido.

Recuerdo el amor pasado que me hizo un día acelerar el latido del corazón. Recuerdo aquella mano, de moza, que un día bao un manzano me regalo un beso. Recuerdo el día en el que otra mujer no acudió a la cita y mi corazón herido se paró.

Hoy ligero de equipaje, recuerdos, los precisos, los imprescindibles para seguir de pie, para seguir el camino, para seguir viviendo, para llegar al final, digno y derecho, para que al final una mano escriba sobre mi losa aquellas palabras con las que quiso Antonio Machado, poeta del camino, ser recordado "Únicamente fue un hombre bueno".

Recuerdo aquella mañana, cuando florecían los manzanos, en la que la mano de una guaja ofreció una manzana al caminante que pasaba.

No comió el caminante la manzana, la guardó, junto a la sonrisa de la guaja, en su jubón. Cuando el ánimo flaquea y se hace empinada la cuesta, saca del fondo del petate, sonrisa y manzana y alegre vuelve a caminar.

Lejos queda aquel día, cercano el momento en que sus pasos lleguen al último recodo de la senda que el libremente eligió, aquel donde le espera la Dama del Alba. Hoy en el arcón de su memoria solo quedan los que devuelven la sonrisa a su cara.


Parafraseando a Juan de la Cruz

En mi la vida sigue viviendo
Vida que me dio Dios, por ello
vivir sin Dios no puedo
la vida sin él no quiero
si mil vidas me ofreciesen
solo unas vivir deseo
aquella en la que al morir
me lleve a su lado, espero.

Un beso y una flor. Manuel

11:06 a. m.

 
Blogger indah said...

Hola, Manuel. Cuánta alegría me da leerte. Ay, qué buenos tiempos.
"Me pregunto, os pregunto ¿existe la realidad?"

Me pregunta, nos preguntas, si existe la realidad: para mí, existe. Cuando hago mal las cosas.., vaya que si existe: no deja de darme la lata. Existe, aunque sea sólo mi propia realidad y exista sólo para mí misma.

Es muy interesante todo lo que dices. Muy interesante. Gracias. Me hará pensar durante mucho tiempo.

¿Cómo estás, né? ¿Bien?

Pufff... voy a llegar tarde, lo estoy viendo venir : )

Ya sabes que yo me quedo con todo, con el beso y con la flor : )

indah

11:50 p. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Parece entonces que la física cuántica cree en Dios.

Primero porque se convierte en un acto de fe, ya que nunca podremos ver lo que sucede en lo no observado.

Después porque convierte al observador en Dios, dotándole los atributos divinos que describe Maimónides (que no son muy originales):
1.Si Él no existe ningún otro ser podría existir.
2. La existencia de los otros seres no afecta a Su existencia.

Así que, o bien tenemos que somos todos lo que observa un Dios, o bien uno de nosotros (yo, en este caso) es Dios y lo demás (vosotros, en este caso) es sólo algo que existe mientras lo observo.

¿No es esto un absurdo idealismo?

Las tormentas nunca pasan, luego la calma no existe, y las tormentas tampoco.

9:26 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Anonimo, responder a tu reflexión me llevaría un buen rato y sguramente por un camino tedioso, si quieres saber mi respuesta a tu planteamiento que a la postre se centra en responder a una de las preguntas que el hombre se ha planteado desde la más remota antiguedad ¿existe Dios? te invito a leer un trabajo que sobre ¡está el destino del hombre escrito en las estrellas? y que puedes encontrar en esta direción http://manunavarro57.spaces.live.com/blog/

Un abrazo. Manuel

10:13 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

10:33 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

No gracias...

No es que buscara la respuesta a esas preguntas tan trascendentales que se hace el hombre desde la remota antigüedad y todo eso.

Sólo pretendía remarcar el hecho de que los párrafos copiados por Indah no me parecen física, sino esoterismo tradicional (¿Teología?) camuflado en un lenguaje científico, lo mismo que la graciosa respuesta de Carz es pseudo-matemáticas, no un nuevo teorema de alguna matemática cuántica (por decir algo).

12:36 p. m.

 
Blogger indah said...

Espero que mi gente te reciba como mereces. Né, borro tu post porque dejas el numerillo de teléfono y hay mucho gracioso suelto. Me lo guardo, claro que sí, aunque va a ser difícil que pase por Colunga o por el mirador, pero están dentro de mis ojos.

Pásalo bien, no olvide comer bollitos preñaos, y fabes con almejas, y todo aquello que te apetezca, sin duda que estaré buenísimo, y sidrina : ) Seguro que hay algún manzano con manzanines, hmmm... se me ocurre un sitio, pero te desviaría mucho de tu camino.

Gracias, Manuel. Muchas. Muchísimas.

indah

"Contestando a INDAH

Hola, guaja, me preguntas como estoy y te respondo, viviendo, sigo de pie ¡que no es poco!.

Veo que tu sigues ¡como siempre! corriendo.

Hoy, este caminante, hecho el petate,dirigirá sus pasos de peregrino, hacia tu tierra asturiana, Colunga es mi destino. Allí pisaré la arena de la playa, después las olas borraran mis huellas de forma que mi pasar para otros no existirá, solo quedará en mi memoria guardado y surgirá la pregunta ¿fue realidad o tan solo sueño?

Al Fitu subiré y desde su mirador admiraré el paisaje, si la bruma lo permite, de forma que si no lo hace, podré afirmar sin temor a equivocarme que no fue real lo que imagine.

Descansaré mi cansancio bajo las ramas de un manzano que ya sin fruto alguno me cobijará generoso , circunstancia que por sentida, no observada, podré afirmar su realidad."

10:04 p. m.

 
Blogger indah said...

"Sólo pretendía remarcar el hecho de que los párrafos copiados por Indah no me parecen física, sino esoterismo tradicional (¿Teología?) camuflado en un lenguaje científico,"

Pues casi estoy por darte la razón, pero, no va a poder ser, lo sería, quizá, si se me hubieran (los párrafos) ocurrido a mí, no es así, es un estudio serio, tampoco había segundas intenciones: no sólo los católicos creemos en aquello (dicen) que no se ve, sino que, también, lo hacen los científicos. Me emociona la Física Cuántica. Cierto, hay que hacer un acto de fe. Pero no importa. Creer, es creer, en Dios, o en uno mismo. Los científicos suelen creer en ellos. Yo creo en Dios, cachis, y es que sólo desde Él, puedo creer en los demás, y por ende, en los científicos : )

Gracias por pasarte por el blog. Hasta cuendo gustes.

indah


"lo mismo que la graciosa respuesta de Carz es pseudo-matemáticas, no un nuevo teorema de alguna matemática cuántica (por decir algo)."

Bueno, Carz ya es mayorcito (imagino) para resonder por sí mismo.

10:25 p. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Manuel responde a Anónimo, por si es de tu intéres:

Conocer el destino, el futuro, implica conocer el pasado. Conocerlo lleva a la pregunta ¿cómo se originó el Universo?

Hay dos respuestas posibles. Para los creyentes judeo-cristianos, de pensamiento ortodoxo, basado en la Biblia, en su primer libro, El Génesis, el Universo lo creó Dios. Para los científicos surge de una gran explosión, el Big-Bang.

Ambas respuestas omiten el acontecimiento previo ¿Quién creo a Dios? o ¿De donde salió Dios? y ¿Que dio origen a la explosión inicial? Si consideramos que la relación causa / efecto es la misma en ambas respuestas, podríamos decir que Dios y el Big-Bang, es la misma cosa.

Se está ante el hecho de si se cumple el determinismo de Laplace estaríamos en disposición de predecir el futuro y nos sobraría la Astrología.

No obstante se conoce que el que un acontecimiento de la naturaleza suceda depende de una serie de circunstancias que no son ni predecibles ni repetibles, así el aleteo de una mariposa en Tokio puede hacer que llueva en Central Parkr , pero el siguiente aleteo de la mariposa, un cúmulo de otros factores que influyen en el clima serán diferentes y podrá ocurrir que en Central Park deje de llover.

El determinismo ideado por Laplace aparece amenazado por el Principio de incertidumbre que cuestiona la pretensión de Laplace de medir con precisión la posición y velocidad de una partícula en dos instantes separados por un infinitésimo temporal. Este hecho está íntimamente ligado con la longitud de onda de la partícula, así las longitudes de onda de baja frecuencia perturban menos la velocidad de la partícula, mientras que las longitudes de onda de frecuencia elevada perturban más su velocidad. Cuanto mas larga es la longitud de onda utilizada para observar una partícula mayor es la incertidumbre en su posición y cuanto más corta es la longitud de onda utilizada para observar una partícula mayor es la certidumbre en su posición.

Max Planck afirmó que la luz no se desplaza de forma continua, sino que lo hace en pequeños paquetes, llamados “cuanto”. El físico alemán Heisenberg observó que la hipótesis de Planck implicaba que cuanto mayor es la precisión con que intentamos medir la posición de una partícula, menor es la precisión con que podemos medir su velocidad y viceversa. Esto implica que la incertidumbre en la posición de una partícula multiplicada por la incertidumbre en su cantidad de movimiento siempre debe ser mayor que la constante de Planck (magnitud relacionada con el contenido de energía de un cuanto de luz).

Parecía que el determinismo laplaciano tenía los días contados. No fue así y el determinismo, como si de un ave Fénix se tratase, encontró en la mecánica cuántica, la posibilidad de renacer de sus cenizas. En efecto la mecánica cuántica, mecánica de las partículas, no define con exactitud matemática, cual es la posición y velocidad de una partícula en un instante dado.

La mecánica cuántica utiliza la llamada “Función de Onda” para obtener la probabilidad de que una partícula concreta se encuentre en un instante determinado, en cierta posición y con una velocidad dada. Así como la probabilidad de que esa misma partícula se encuentre un incremento de tiempo posterior en otra determinada posición. Estas variaciones obedecen al principio de incertidumbre. Hoy, con el nivel matemático actual, se sabe que la función de onda es todo cuanto puede conocerse científicamente.

No se puede conocer con exactitud cual es la posición y velocidad de una partícula en un instante dado se conoce la probabilidad de que la partícula este en ese punto. El conocimiento exacto estaría reservado a Dios, para nosotros permanecería “oculto”. No obstante la Teoría de las “variables ocultas” predice resultados que discrepan de las observaciones, con lo que en ese supuesto, incluso Dios estaría limitado por el principio de incertidumbre y no podría saber cual será la posición y velocidad de una partícula concreta al desconocer todas y cada una de las variables a considerar, entre otras el aleatorio movimiento de las alas de una mariposa que puede hacer que la luz solar se refleje de forma distinta y en una cuantía así mismo diferente.

En conclusión y a la vista del desarrollo científico alcanzado por el hombre, hoy por hoy, no es capaz de observando el presente y conociendo el pasado prever el futuro. Menos aun es capaz de asegurar que los astros influyen en el hombre y si esta influencia fuese cierta, de que forma lo harían.

El efecto mariposa, poesía del pensamiento científico y la celebrada teoría del Caos carecen de demostración científica plausible. El hombre sigue sin saber por que el universo está en expansión y a que ley obedece, lo cual no quiere decir que no obedezca a una ley sino simplemente que el hombre aun la desconoce ¿es el universo finito?

7:00 a. m.

 
Anonymous Anónimo said...

Manuel contesta a Anónimo, por si es de tu intéres:

Conocer el destino, el futuro, implica conocer el pasado. Conocerlo lleva a la pregunta ¿cómo se originó el Universo?

Hay dos respuestas posibles. Para los creyentes judeo-cristianos, de pensamiento ortodoxo, basado en la Biblia, en su primer libro, El Génesis, el Universo lo creó Dios. Para los científicos surge de una gran explosión, el Big-Bang.

Ambas respuestas omiten el acontecimiento previo ¿Quién creo a Dios? o ¿De donde salió Dios? y ¿Que dio origen a la explosión inicial? Si consideramos que la relación causa / efecto es la misma en ambas respuestas, podríamos decir que Dios y el Big-Bang, es la misma cosa.

Se está ante el hecho de si se cumple el determinismo de Laplace estaríamos en disposición de predecir el futuro y nos sobraría la Astrología.

No obstante se conoce que el que un acontecimiento de la naturaleza suceda depende de una serie de circunstancias que no son ni predecibles ni repetibles, así el aleteo de una mariposa en Tokio puede hacer que llueva en Central Parkr , pero el siguiente aleteo de la mariposa, un cúmulo de otros factores que influyen en el clima serán diferentes y podrá ocurrir que en Central Park deje de llover.

El determinismo ideado por Laplace aparece amenazado por el Principio de incertidumbre que cuestiona la pretensión de Laplace de medir con precisión la posición y velocidad de una partícula en dos instantes separados por un infinitésimo temporal. Este hecho está íntimamente ligado con la longitud de onda de la partícula, así las longitudes de onda de baja frecuencia perturban menos la velocidad de la partícula, mientras que las longitudes de onda de frecuencia elevada perturban más su velocidad. Cuanto mas larga es la longitud de onda utilizada para observar una partícula mayor es la incertidumbre en su posición y cuanto más corta es la longitud de onda utilizada para observar una partícula mayor es la certidumbre en su posición.

Max Planck afirmó que la luz no se desplaza de forma continua, sino que lo hace en pequeños paquetes, llamados “cuanto”. El físico alemán Heisenberg observó que la hipótesis de Planck implicaba que cuanto mayor es la precisión con que intentamos medir la posición de una partícula, menor es la precisión con que podemos medir su velocidad y viceversa. Esto implica que la incertidumbre en la posición de una partícula multiplicada por la incertidumbre en su cantidad de movimiento siempre debe ser mayor que la constante de Planck (magnitud relacionada con el contenido de energía de un cuanto de luz).

Parecía que el determinismo laplaciano tenía los días contados. No fue así y el determinismo, como si de un ave Fénix se tratase, encontró en la mecánica cuántica, la posibilidad de renacer de sus cenizas. En efecto la mecánica cuántica, mecánica de las partículas, no define con exactitud matemática, cual es la posición y velocidad de una partícula en un instante dado.

La mecánica cuántica utiliza la llamada “Función de Onda” para obtener la probabilidad de que una partícula concreta se encuentre en un instante determinado, en cierta posición y con una velocidad dada. Así como la probabilidad de que esa misma partícula se encuentre un incremento de tiempo posterior en otra determinada posición. Estas variaciones obedecen al principio de incertidumbre. Hoy, con el nivel matemático actual, se sabe que la función de onda es todo cuanto puede conocerse científicamente.

No se puede conocer con exactitud cual es la posición y velocidad de una partícula en un instante dado se conoce la probabilidad de que la partícula este en ese punto. El conocimiento exacto estaría reservado a Dios, para nosotros permanecería “oculto”. No obstante la Teoría de las “variables ocultas” predice resultados que discrepan de las observaciones, con lo que en ese supuesto, incluso Dios estaría limitado por el principio de incertidumbre y no podría saber cual será la posición y velocidad de una partícula concreta al desconocer todas y cada una de las variables a considerar, entre otras el aleatorio movimiento de las alas de una mariposa que puede hacer que la luz solar se refleje de forma distinta y en una cuantía así mismo diferente.

En conclusión y a la vista del desarrollo científico alcanzado por el hombre, hoy por hoy, no es capaz de observando el presente y conociendo el pasado prever el futuro. Menos aun es capaz de asegurar que los astros influyen en el hombre y si esta influencia fuese cierta, de que forma lo harían.

El efecto mariposa, poesía del pensamiento científico y la celebrada teoría del Caos carecen de demostración científica plausible. El hombre sigue sin saber por que el universo está en expansión y a que ley obedece, lo cual no quiere decir que no obedezca a una ley sino simplemente que el hombre aun la desconoce ¿es el universo finito?


Manuel

7:02 a. m.

 

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